Introducción
En la actualidad, las innovaciones disruptivas están marcando el ritmo del crecimiento de las inversiones, empresas, organizaciones y economías de todo el mundo. La caída tendencial de la tasa media de ganancia de la economía mundial, el crecimiento de la incertidumbre provocada por la globalización, la intensificación de la competencia y competitividad de los países, bloques y grupos corporativos; encuentran su válvula de escape a través de los ciclos cortos de innovación y difusión de nuevas tecnologías.
Los cambios tecnológicos en las cadenas productivas nacionales y transnacionales, nos sorprenden cada día con nuevos procesos, sistemas y productos; que hacen de la realidad una simbiosis fantasmal en la que se combinan, presente y futuro; y a partir de ello, una nueva realidad que se manifiesta a través de códigos, plataformas virtuales, redes, sistemas de redes, aplicaciones, programas y otros recursos tecnológicos, que ya han cambiado radicalmente la vida en el planeta.

El modelo Schumpeteriano de innovación y desenvolvimiento económico
¿Cuál es la importancia de los cambios tecnológicos en la concepción del modelo Schumpeteriano de desarrollo económico?
Para Schupeter lo importante son las innovaciones radicales, aquellas que son capaces de provocar cambios revolucionarios (disruptivos), en la economía y la sociedad.
Los cambios tecnológicos se convierten en “fuerzas o factores del desenvolvimiento económico o evolución económica”, y se manifiesta a través de la producción de nuevos bienes de consumo, de nuevos métodos de producción y transporte, de nuevos mercados, de nuevas formas de organización industrial que crea la empresa capitalista. Por tanto, lo que pone en movimiento la máquina de la economía y genera el desarrollo económico, es eldesarrollo tecnológico.
El modelo Schumpeteriano comienza con: estado estacionario sin innovaciones y emprendedores. Este modelo supone una competencia perfecta, pleno empleo y no existe ahorro ni cambio técnico. En el estado estacionario, no se requiere de ninguna función empresarial; el trabajo es rutinario, la repetición de órdenes y operaciones, entre otras funciones, pueden ser realizados por los mismos trabajadores. Sin embargo, en este proceso estacionario, un empresario con fines de lucro comienza a innovar. Por ejemplo, “mediante la introducción de una nueva función de producción que aumenta la productividad marginal de los distintos factores de producción” (Nafziger, 2006: 394). Con el tiempo, esta innovación significa la construcción de nuevas empresas, lo que implica un nuevo liderazgo.
Una economía en estado estacionario puede tener grandes beneficios para la gestión, ganancias de monopolio, ganancias extraordinarias o ganancias especulativas, pero no tiene beneficios empresariales. Los beneficios son el incentivo para la innovación, y no pueden surgir de ninguna otra fuente. La innovación, sin embargo establece sólo una ganancia de monopolio temporal, que pronto será borrada por la imitación. “Para que los beneficios continúen, es necesario mantener un paso por delante de los rivales, las innovaciones deben continuar” (Nafziger, 2006: 394).[1]
Schumpeter considera la existencia cinco formas diferentes de innovación y, por lo tanto, un papel multifacético para el empresario innovador:
“La introducción de un nuevo producto, o de algún producto conocido pero con una calidad distinta; la introducción de un nuevo método de producción (lo que implica un cambio en la función de producción en lugar de un movimiento a lo largo de ella), ya sea que se emplee un nuevo método de producción nunca antes aplicado, o un nuevo método de manipulación de un producto ya existente en el mercado; la apertura de un nuevo mercado; que podría ser un mercado ya existente, la novedad radicaría en que este no hubiera sido introducido antes a los agentes de la economía de que se trate; la conquista o el descubrimiento de una nueva fuente de materias primas o materiales semielaborados, independientemente de que esta fuente ya existiera o debiera ser descubierta; nueva organización de la industria, ya sea por la creación de una situación de monopolio mediante el establecimiento de un fideicomiso o por la ruptura de una situación de monopolio” (Escorsa y Vall,s 2003:19).[2]
Según (Arteaga Figueroa, 2013) El empresario es el agente principal del desarrollo económico. Para lograr esto, debe seguir las fases mediante las cuales se crea, se aplica y se propaga la innovación. De esta forma, las fases de este proceso se podrían clasificar en:
- “Invención: hace referencia a la creación o descubrimiento de un nuevo producto o de un proceso de producción totalmente nuevo para un producto ya existente.
- Innovación: consiste en poner en práctica inventos previos de cualquier naturaleza o aplicación de la invención a usos industriales y comerciales.
- Imitación: se trata de la generalización de la innovación por empresas de la competencia, que modifican aspectos no sustanciales que llevan a productos sustitutivos similares”. (BBVA, s/f).
(…) fenómeno mediante el cual se transforman las innovaciones dentro del proceso de competencia empresarial. Este concepto es clave en su concepción de la economía, pues plantea el fondo evolutivo del capitalismo, quitando con ello el carácter estático de otras concepciones.
La evolución a la que Schumpeter hace referencia se manifiesta en la organización de la producción y la apertura a nuevos mercados. Mediante estas técnicas de “innovación”, las estructuras económicas desechan lo antiguo, lo “viejo”, y crean nuevas técnicas y productos. Es, por un lado, un proceso de destrucción, pues se introducen innovaciones que quienes no sean capaces de adaptar serán eliminados del mercado y, por otro lado, conlleva a la creación de nuevos beneficios en los esquemas productivos de la economía.

La innovación en la economía boliviana[1]
Para identificar los impactos de la innovación en Bolivia, partimos de la definición de innovación utilizada por (Foronda, Beverinotti, & Suaznábar, 2018, pág. 7) que se refieren como (…) todas aquellas inversiones en actividades que la empresa realiza con el objetivo de lograr la introducción al mercado de un bien o servicio, nuevo o significativamente mejorado, o la implementación de un proceso, nuevo o significativamente mejorado. De esta manera, las siguientes son consideradas actividades de innovación: i) actividades de I+D internas, ii) actividades de I+D externas, iii) adquisición de bienes de capital, iv) adquisición de hardware, v) adquisición de software, vi) adquisición de tecnología desincorporada, vii) consultorías y asistencia técnica, viii) actividades de ingeniería y diseño industrial, ix) capacitación y x) estudios de mercado.
Los resultados de las actividades de innovación según (Foronda, Beverinotti, & Suaznábar, 2018), están agrupados en dos tipos. Innovación tecnológica: cuando se logra la introducción en el mercado de un bien o servicio, nuevo o significativamente mejorado, o la implementación de un proceso, nuevo o significativamente mejorado. Innovación no tecnológica: cuando se logra incorporar nuevas prácticas de negocio en la empresa, implementar nuevos métodos de organizar el trabajo o de organizar las relaciones externas con otras empresas o instituciones públicas (organización), hacer cambios significativos en diseño o empaque, implementar nuevos medios o técnicas de promoción, incorporar nuevos canales de venta o métodos de posicionamiento, o implementar nuevos métodos de establecimiento de precios (comercialización).
La primera encuesta realizada sobre innovación en Bolivia por el Banco Interamericano de Desarrollo – BID año 2016, arroja los siguientes datos:
En Bolivia el 60% de las empresas de la muestra realizaron al menos una actividad de innovación entre 2013 y 2015. En este período las empresas invierten en actividades de innovación relacionadas, sobre todo, con la adquisición de bienes de capital y actividades de capacitación y, en menor proporción, con transferencia de tecnología e I+D externa. En general, los esfuerzos de innovación de las empresas bolivianas tienen una composición muy similar a la de sus pares de la región.
Según esta encuesta piloto, aproximadamente el 37% de las empresas adquirió máquinas y equipos (adquisición de bienes de capital) como la actividad de innovación más frecuente. Capacitación (24%). Adquisición de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) (hardware: 22% y software: 16%). I+D interna (16%). Ingeniería y diseño industrial (10%). Estudios de mercado (7%) y Transferencia de tecnología (5%).
(…) La contratación de actividades de investigación externa son las actividades de innovación menos frecuentes en las empresas (4,6%). (…) las empresas más grandes y con actividad exportadora presentan mayores esfuerzos de innovación. Veamos con un poco más de detalle.
Del total de las empresas encuestadas, el 40.6% introdujo innovación en productos. El 27.1% en procesos. El 33.8% en organización. Y el 26.3% en comercialización. En cuanto a la conducta innovadora de las empresas bolivianas, se observa que: del total de las empresas encuestadas las pequeñas innovan en un 44%. Las medianas innovan en un 57%. Y las grandes en un 61%. Mientras las empresas de capital extranjero o mixto innovan en un 64%; las empresas nacionales lo hacen en un 48%. Y las empresas exportadoras innovan en un 58% y las no exportadoras en un 48%.

Las innovaciones están directamente asociadas a las revoluciones tecnológicas, y éstas se manifiestan a través de cambios en los procesos, sistemas y productos. La dinámica de las innovaciones está determinada por la competencia entre las empresas, el papel de los empresarios y la destrucción creativa como proceso económico industrial. Por lo tanto, el desarrollo de las naciones está determinado por las condiciones materiales y no materiales, y se requiere de una clase empresarial que lidere el proceso.
La innovación se procesa a través de un conjunto de etapas integradas en las que participan las empresas, el estado y los mercados. Las salidas del proceso innovador se materializan a través de la introducción de nuevos bienes de consumo. El surgimiento de un nuevo método de producción y transporte. La apertura de un nuevo mercado. La generación de nuevas fuentes de materias primas. Y los cambios en las estructuras de las industrias y los mercados.
Las ausencia de políticas públicas adecuadas y la baja asignación de recursos para la investigación, el desarrollo y la innovación, sumado a la baja inversión en I+D de las empresas privadas, son los problemas estructurales que reproducen nuestra condición de receptores de nuevas tecnologías, y a partir de ello, de sociedades atrasadas y dependientes de las revoluciones científicas y tecnológicas externas. A pesar de ello, las empresas grandes y exportadoras bolivianas están adaptando, comprando productos y procesos innovadores, y haciendo los esfuerzos internos para incorporarse a la dinámica internacional de la innovación y el desarrollo.
Bibliografía
Aguilló, C. (s/f). Cambios significativos en el mundo empresarial. (U. P. Madrid, Ed.)
CEPAL. (2016). Ciencia, tecnología e innovacion en la economía digital.
Foronda, C., Beverinotti, J., & Suaznábar, C. (diciembre de 2018). Análisis de las características de la innovación en empresas y su efecto en la productividad en Bolivia. (BID, Ed.)
https://www.linkedin.com/pulse/20140707120453-237838958-the-10-trends-shaping-the-global-ad-business, Sir Martin Sorrell. (s.f.). Obtenido de The 10 Trends Shaping the Global Ad Business.
M, A., & F., O. (1998). Introducción a los conceptos básicos de la teoría general de sistemas.
Matsuura, k. (2009). Hacia las sociedades del conocimiento: informe mundial de la UNESCO.
Montoya Suárez, O. (2004). Schumpeter, innovación y determinismo tecnológico.
[1] Elaborado en base a la primera encuesta piloto sobre innovación en Bolivia, realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo. BID
[1] Extraído de: (Arteaga Figueroa, 2013, págs. 149-151)
[2] Extraído de: (Arteaga Figueroa, 2013, pág. 154)
[3] Extraído de: (Arteaga Figueroa, 2013, págs. 151-152)
[1] Joseph Alois Schumpeter (Trest, Moravia, 8 de febrero de 1883-Taconic, Salisbury, 8 de enero de 1950) fue un destacado economista austro–estadounidense, ministro de Finanzas en Austria (1919–1920) y profesor de la Universidad de Harvard desde 1932 hasta su muerte. Destacó por sus investigaciones sobre el ciclo económico y por sus teorías sobre la importancia vital del empresario, subrayando su papel en la innovación que determinan el aumento y la disminución de la prosperidad. Popularizó el concepto de destrucción creativa como forma de describir el proceso de transformación que acompaña a las innovaciones. Predijo la desintegración sociopolítica del capitalismo, que, según él, se destruiría debido a su propio éxito. Tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Alois_Schumpeter


