¿En qué tiempo vivimos?

El tiempo sociohistórico por el que atraviesa la humanidad, presenta una configuración de cambio de ciclo, que en palabras de (Linera, 2023) el tiempo liminal se presenta como una etapa de incertidumbre y desorientación social, donde la falta de un futuro claro paraliza la percepción colectiva del tiempo, sumiendo a la sociedad en un presente indefinido y sin propósito. Este período se caracteriza por la desintegración de consensos y la fragmentación de las élites, reflejando una crisis profunda en la estructura social y en la orientación hacia el futuro.

El estudio de la ciencias económicas en este tiempo, supera con creses el tiempo de Adam Smith del Siglo XVIII, el tiempo de la revolución marginalista de finales del Siglo XIX, y el tiempo de Gran Depresión de J. M. Keynes del Siglo XX. Es el tiempo con cambio de fase del capitalismo. Es el tiempo de guerras y conflictos por recursos naturales. Es el tiempo de Genocidios. Es el tiempo de Pandemias. Es el tiempo de Inteligencia Artificial. Es el tiempo de agotamiento de la razón humanista. Es el tiempo de cambios políticos radicales. Es el tiempo de crisis combinadas y civilizatoria. Es el tiempo de “corrupción oficial”. Es el tiempo en el que las élites se sacan la capucha. Es el tiempo en el que el Calentamiento Global se convierte en negocio para reiniciar el capitalismo “To reset capitalism”. Es el tiempo de la innovación social, de la economía social solidaria y de las finanzas sociales. Es el tiempo en el que nos obligamos a la revolución de las ideas y al derecho de pensar críticamente en nombre propio. Es el tiempo de construir un nuevo pensamiento político y económico, porque el viejo, ya muestra señales fuertes de su agotamiento. 

¿Cómo repensar la economía de nuestro tiempo sociohistórico?

En este tiempo los manuales de texto ya son panfletarios y propagandísticos. La primera puerta que tenemos que abrir, es la de los paradigmas como sistemas básicos de creencias basados en supuestos ontológicos, epistemológicos y metodológicos (Guba E. & Lincoln Y., 2002). En la enseñanza del pluralismo metodológico de la economía, comenzar con el estudio de los paradigmas científicos y los fundamentos metodológicos de los modelos económicos, para encontrar la ruta crítica en la producción del conocimiento, y de esa manera, ahondar en la crítica de su validez social desde sus cimientos. Es el tiempo de volver a las primeras preguntas. ¿Cuál es la forma y naturaleza de la realidad y, por lo tanto, ¿qué es lo que podemos conocer de ella? La elaboración de modelos económicos se debe realizar a partir de preguntas ontológicas y epistemológicas que busquen la verdadera esencia social de la realidad, superando los límites metafísicos autoimpuestos por el enfoque ortodoxo.

El nuevo sujeto consciente y cuestionador de su tiempo se forma en las Aulas Universitarias. Como Paulo Freire nos enseñó a decir:

“Enseño porque busco, porque indagué, porque indago. La educación verdadera es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo. La educación no cambia al mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo. La educación siempre es una especie de teoría del conocimiento puesta en práctica.”

La crisis del pensamiento económico ortodoxo está impulsando el surgimiento de nuevos enfoques y conceptos que a partir de la crisis combinadas y civilizatoria, ponen en evidencia la necesidad de repensar lo social desde miradas sistémicas, interdisciplinarias y críticas. La socioeconomía y la bioeconomía son dos de las disciplinas que nos brindan nuevos paradigmas de pensamiento y acción.

La socioeconomía

Según (Labayru & Galassi., 2017) la socioeconomía se concibe como una interdisciplina que aborda problemas y necesidades emergentes, destacando la crisis imperial de la economía y la sociología, así como el fortalecimiento del pensamiento dialógico para una mejor comprensión del mundo social contemporáneo. Se define como un campo epistémico intersectado, ofreciendo ventajas sobre enfoques multidisciplinarios y transdisciplinarios, basándose en el realismo científico para explicar fenómenos sociales de manera más efectiva.

La bioeconomía

Según (Rincón Ruiz et al., 2023) la bioeconomía desde una perspectiva integral y transdisciplinar, destaca la importancia de una valoración plural de la naturaleza que incluya voces tradicionalmente excluidas. Este enfoque crítico se presenta como una respuesta a las visiones ortodoxas y busca adaptarse a las complejidades socioecológicas de América Latina, promoviendo trayectorias de sustentabilidad acordes con sus realidades dinámicas, heterogéneas y conflictivas. En esta línea, es evidente la necesidad de nuevos desarrollos conceptuales y metodológicos que faciliten la toma de decisiones, enfatizando la inversión en investigación transdisciplinar que aborde la complejidad de las interrelaciones entre sistemas biofísicos, sociales y económicos, promoviendo la inclusión, la justicia socioambiental y el cuidado de la vida.

El agotamiento del enfoque antropocéntrico está siendo superado por el nuevo enfoque centrado en la vida y la naturaleza.

El tiempo de la crítica metodológica

Es tiempo de superar la rigidez epistemológica de la economía neoclásica, en la que según (Abreu, 2014), laissez faire, individuos revestidos de características naturales, la mano invisible del mercado,  y concepto de valor; constituyen las condiciones necesarias para la igualdad entre los individuos y las mercancías, propio de la narrativa de la economía moderna; y su carácter apologético de sus teorías. Superar la visión mecanicista del ser humano; el homo economicus. Así como substituir la visión ontológica del ser humano como ente autónomo, para considerarlo como la personificación de su tiempo y desarrollo histórico-social.  Este enfoque fragmentario y reduccionista, es el que caracteriza a la economía actual. Los recursos metodológicos de este enfoque tales como el ceteris paribus, la simplificación, el utilitarismo y la simple agregación para llegar al todo; son por demás de incoherentes con las características visibles de una realidad social compleja. El enfoque ortodoxoconvierte a la historia en datos estadísticos.  

La economía neoclásica toma para sí el individualismo metodológico para dar cuenta de cualquier hecho económico o social en cualquier lugar y tiempo cuyas creencias, decisiones y acciones son de los individuos implicados en él (Bunge, 2001) Citado en: (Abreu, 2014). Un enfoque que naturaliza la propiedad privada y omite las relaciones de poder como parte constituyente de la realidad social, está muy lejos de una representación social creíble. El problema económico no se limita al qué producir, cómo producir y para quién producir, sino que, permea todas las esferas de la acción humana, dentro de las cuales, las relaciones de poder juegan un papel fundamental. (Abreu, 2014)

Frente al individualismo metodológico del enfoque neoclásico ortodoxo, se desarrolló una visión holista, sistémica y evolutiva de la realidad (Dosi y Arsenigo 1988). Holista en el sentido de que el todo es algo más que la suma de las partes. Sistémica porque no se parte de sencillos esquemas de causalidad simple, sino que se consideran todo el conjunto de posibles relaciones existentes entre variables relacionadas entre sí. Evolutivas porque no se realiza la descripción de situaciones estáticas que posteriormente serán analizadas desde una perspectiva temporal, sino que el cambio se incluye directamente en el esquema de pensamiento de partida. El holismo es, por tanto, una apuesta contra la visión mecanicista del mundo impuesta desde el individualismo metodológico. (Huelva, 2005)

El tiempo sociohistórico por el que atravesamos, nos impone el reto de repensar las ciencias económicas, pues su configuración de crisis, incertidumbre y desequilibrios a escala global configuran una nueva realidad que niega los postulados del realismo ingenuo corregido. Tal importante tarea se propone a partir de la revisión de los postulados metodológicos de la economía neoclásica ortodoxa, pues la evidencia empírica y social exige un nuevo realismo ontológico y epistemológico. Las alternativas de paradigmas y enfoques se organizan alrededor de los enfoques holista, sistémico y evolucionista; desde los que se proponen una mirada crítica y más fiel a la realidad y a los verdaderos fundamentos de la civilización: la razón al servicio de la vida y la naturaleza.

Referencias bibliográficas

6 respuestas a «Las ciencias económicas en el nuevo tiempo sociohistórico»

  1. acabo de ver una noticia de que en EEUU empezarán a vender carne con antibióticos. Es evidente que nos encontramos en el tiempo donde se pretende acumular riqueza a costa de la salud de la población. Difíciles días nos esperan…

    Me gusta

    1. Es la lógica del negocio por encima de la vida….

      Me gusta

  2. Buenas noches licenciado. En el tema del problema económico a parte de la escasez y de las preguntas ¿qué producir? ¿Cómo producir? ¿Para quién producir? Entraría más que todo la inflación puesto que tiende a haber un aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios, y si eso ocurre, ya no se podría producir mucho como antes. Y si esto ocurre en el tiempo socio histórico en el que estamos actualmente la crisis económica en el país volvería a ser como era antes.

    Me gusta

    1. Hola compañero. Desde el puntos de vista practico tienes razón. Sin embargo, el problema económico es el objeto de estudio teórico de la economía. Son preguntas que la ciencia se realiza para elaborar sus teorías y modelos. Un fuerte abrazo

      Me gusta

  3. Avatar de rommelmendieta2
    rommelmendieta2

    un interesante planteamiento que podría darnos una visión de como adaptarnos a los tiempos actuales según la realidad que atraviesa el país en este momento

    Me gusta

    1. Así es compañero. Tener consciencia el tiempo histórico-social es muy importante a la hora de asumir una posición crítica. Saludos

      Me gusta