Resumen elaborado del texto original de CHENG-ENFU, publicado a través dea terra é redonda, el 23/05/2025
Sobre la Profundización Gradual del Conocimiento de las Funciones del Mercado y del Gobierno
Desde el socialismo utópico, el mercado, el dinero y la mercancía fueron vistos como fuentes de corrupción y desigualdad. Esta concepción fue heredada parcialmente por el socialismo científico, que sostenía que en la transición hacia el comunismo desaparecería la producción mercantil, reemplazada por una planificación consciente.
Lenin reconoció la necesidad del mercado y propuso la Nueva Política Económica (NPE). Esta experiencia demostró que las fuerzas productivas atrasadas y las condiciones sociales requerían el uso del mercado en la construcción del socialismo. China transita del modelo soviético a la economía de mercado socialista, a través de una estrategia por etapas. Primera etapa. Imitación del modelo soviético bajo una economía planificada. Etapa de transición. Reformas lideradas por Mao Zedong que mantuvieron el enfoque planificador. Reforma y Apertura (1978). Bajo el liderazgo de Deng Xiaoping, se inicia una fase de reconocimiento progresivo del papel del mercado como herramienta útil para el desarrollo socialista. En el XIV Congreso del PCCh (1992), se establece oficialmente el modelo de economía de mercado socialista.
Los Éxitos del Modelo Chino
Desde 1992, la economía china ha mantenido un crecimiento promedio superior al 9% anual, consolidándose como una potencia económica. Este éxito ha sido atribuido a la combinación del rol del mercado en la asignación de recursos con un papel activo del Estado, sostenido sobre una base de propiedad pública.
Limitaciones actuales del sistema
A pesar de los avances, persisten deficiencias estructurales que impiden que el mercado funcione plenamente y se respeten los principios del valor: Desorden en el mercado y enriquecimiento inapropiado. Desarrollo insuficiente del mercado de factores (trabajo, capital, tierra). Proteccionismo local y departamental que fragmenta el mercado nacional. Falta de competencia efectiva, que impide la eficiencia y el ajuste estructural.
Críticas a las fallas del mercado
Las fallas inherentes del mercado, como: ceguera, egoísmo e irracionalidad. Especulación, crisis ecológicas y desigualdades regionales. Altos costos de vida (vivienda, medicamentos).
La postura de Xi Jinping
El presidente Xi Jinping reconoce las dificultades estructurales del desarrollo actual y enfatiza la necesidad de: un mercado con rol decisivo en la asignación de recursos. Un gobierno más eficiente y coordinado en la regulación. Esto es visto como clave para resolver las contradicciones entre crecimiento, equidad y sostenibilidad.
Sobre Cuestiones Relacionadas con el Ajuste del Mercado
La ley del valor y el ajuste del mercado.
El ajuste del mercado se basa en la ley del valor, que regula la producción y el intercambio de mercancías. A medida que crece la socialización de la producción y la apertura económica, el mercado adquiere mayor capacidad para asignar recursos de forma descentralizada, ajustando oferta, demanda, precios y competencia.
Funciones positivas del mercado.
Se identifica cinco funciones claves del ajuste del mercado: Equilibrio microeconómico: adapta las decisiones de productores y consumidores a la oferta y demanda reales. Asignación eficiente de corto plazo: dirige recursos hacia sectores más rentables o dinámicos. Transmisión de señales: los precios reflejan información clave sobre escasez, demanda y competencia. Estímulo a la innovación: promueve mejoras tecnológicas y cualitativas en la producción. Impulso a los intereses particulares: fomenta la gestión eficiente por incentivos económicos.
Limitaciones y defectos del mercado
A pesar de su utilidad, el mercado tiene fallas estructurales.
Desviación de los objetivos macroeconómicos: su lógica espontánea y egoísta no garantiza el bienestar general ni el desarrollo sostenible. Limitaciones sectoriales: sectores como la educación, salud, infraestructura o defensa no pueden regirse plenamente por lógica mercantil sin generar efectos adversos. Polarización social: una distribución dominada por el mercado favorece al capital, acentuando la desigualdad (Efecto Mateo). Dificultad en la coordinación sectorial: el enfoque cortoplacista del mercado genera inversiones desbalanceadas, descuidando sectores estratégicos. Altos costos de transacción: la constante variabilidad de precios y condiciones exige elevados costos de información y adaptación para los agentes económicos.
Crítica al pensamiento económico occidental.
La crítica al pensamiento económico occidental, se centra en las posibilidades de ajuste del mercado. Say y Smith: defendieron la autosuficiencia del mercado con ideas como “la oferta crea su demanda” o la “mano invisible”. Keynesianismo: evidenció las fallas del mercado y propuso intervención estatal para estabilizar la economía. Neoliberalismo: promovió el “fundamentalismo del mercado”, desregulación y minimización del rol del Estado, en respuesta a las exigencias del capital globalizado. Críticos contemporáneos (como Stiglitz y Krugman) alertan sobre la necesidad de regulación y reconocen fallas como bienes públicos, externalidades, asimetrías de información y mercados imperfectos.
Acerca de la Regulación Gubernamental
Para Cheng Enfu, el ajuste gubernamental comprende las acciones de los poderes legislativo y administrativo para orientar las actividades económicas hacia objetivos de desarrollo económico y social a largo plazo. Se consolidó como una práctica estructural tras la crisis económica de 1930, siendo hoy parte esencial del funcionamiento económico global. Este ajuste no es arbitrario, sino que responde a principios de proporcionalidad, previsión y planificación.
Funciones del ajuste gubernamental
A Nivel macroeconómico. Estabilizar el crecimiento económico. Promover el pleno empleo, la estabilidad de precios, el equilibrio externo y el desarrollo sostenible. Corregir fallas del mercado que los actores individuales no pueden resolver, como: desequilibrios de pagos internacionales, crecientes desigualdades sociales y daños ecológicos.
A Nivel meso económico. Corregir desequilibrios estructurales entre sectores e industrias. Promover el desarrollo regional equilibrado mediante inversiones estratégicas y planificación territorial (ej. Delta del Río Yangtze, “Una Franja, Una Ruta”). Estimular sectores emergentes e industrias básicas con visión a largo plazo.
A Nivel microeconómico. Regular y supervisar a los agentes económicos mediante: políticas de admisión, sanciones y listas negras, supervisión pre, durante y posoperativa. Asegurar derechos laborales, salarios mínimos y protección ambiental, tareas que el mercado por sí solo no puede garantizar.
Ventajas del ajuste gubernamental
Tiene autoridad institucional y capacidad de ver el conjunto social y no solo intereses individuales. Puede orientar el desarrollo hacia objetivos colectivos que el mercado ignora: equidad, bienestar común, sostenibilidad, innovación estratégica. Supera las limitaciones de corto plazo del mercado, apostando por inversiones a largo plazo en sectores no rentables, pero socialmente necesarios.
Limitaciones y riesgos del ajuste gubernamental
A pesar de sus fortalezas, el ajuste gubernamental enfrenta diversas debilidades internas. Subjetividad en la toma de decisiones: puede responder más a intereses políticos o burocráticos que a las necesidades sociales. Inercia institucional y rigidez: dificulta la respuesta oportuna y flexible ante cambios del entorno económico. Fragmentación y falta de coordinación: conflictos entre departamentos, intereses locales o grupos de presión dificultan la coherencia de las políticas. Baja motivación y eficiencia: debilidad en los incentivos, exceso de personal, burocracia y falta de responsabilidad reducen su eficacia.
Sobre las Diferentes Características del Ajuste del Mercado y del Ajuste Gubernamental
Cheng Enfu se refiere al principio propuesto por la Tercera Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del PCCh: “permitir que el mercado desempeñe un papel decisivo en la asignación de recursos y que el gobierno desempeñe un papel más efectivo”. Esta directriz busca una articulación dialéctica entre el mercado y el Estado, adaptada a las particularidades del socialismo con características chinas, y rechaza tanto las distorsiones neoliberales como las lecturas unilaterales.
Complementariedad entre mercado y gobierno
El mercado tiene un papel decisivo, pero no absoluto. Se encarga de la asignación eficiente de recursos generales a corto plazo, mediante la ley del valor. El gobierno, por su parte, asume un papel estratégico y planificador, responsable de la asignación a largo plazo y de recursos especiales (naturales, infraestructuras), además de corregir las fallas del mercado mediante políticas fiscales, monetarias y normativas.
Doble ajuste: niveles macro y microeconómico
A nivel macroeconómico, el Estado regula el crecimiento, el empleo, la estabilidad de precios, la balanza de pagos y el desarrollo sostenible, mediante mecanismos preventivos, continuos y correctivos. A nivel microeconómico, regula el comportamiento de los agentes mediante leyes, normas, incentivos y sanciones, garantizando orden, innovación, equidad y protección ambiental.
Asignación de recursos: tipos y temporalidades
El mercado asigna con eficacia recursos ordinarios a corto plazo. El gobierno interviene. En recursos estratégicos no renovables. En proyectos de gran escala o de interés público. Cuando la acción del mercado ha generado consecuencias negativas (burbuja inmobiliaria, sobreproducción de carbón o acero, etc.).
Sectores no materiales: prioridad estatal
En educación, salud y cultura, la asignación debe estar liderada por el Estado. Aunque puede existir participación del mercado, el beneficio social debe primar sobre el económico. Estos sectores sostienen la cohesión ideológica, la estabilidad social y el proyecto civilizatorio del socialismo chino, por lo que su mercantilización sería contraproducente.
Propiedad pública y economía mixta
El modelo económico chino se basa en la propiedad pública como pilar fundamental, complementada con otros tipos de propiedad en un sistema de economía mixta. A diferencia del capitalismo, donde la economía estatal interviene de forma residual, en China, las empresas estatales (SOEs) son estratégicas, lideran sectores clave y garantizan la soberanía económica y política. Abandonar la economía pública socavaría los fundamentos del socialismo y debilitaría la capacidad del gobierno para orientar el desarrollo nacional.
Distribución de la riqueza e ingreso
El estado ejerce un doble rol. En la distribución primaria, el mercado asigna según el valor generado, pero el Estado interviene para asegurar una mejora real de los ingresos laborales. En la redistribución, el Estado actúa mediante políticas tributarias, transferencias y subsidios, corrigiendo desigualdades estructurales y promoviendo la prosperidad común. El caso del mercado inmobiliario es ilustrativo: la falta de intervención estatal provocó inflación especulativa, y solo con la acción estatal se pudo abordar parcialmente el problema.
Sobre la Necesidad de Mejorar el Sistema de Mercado
Cheng Enfu se refiere a los fundamentos de la reforma del sistema de mercado, de la siguiente manera. El mercado desempeña un papel decisivo en la asignación de recursos, pero solo si opera dentro de un sistema institucional robusto y eficiente. La mejora del sistema de mercado es esencial para aumentar la eficiencia económica y promover una asignación más equitativa de los recursos.
Tres ejes para mejorar el sistema de mercado
Fortalecimiento del mercado de factores. El sistema de mercado abarca tanto bienes de consumo como factores de producción: tierra, capital, tecnología, trabajo e información. Desde la Tercera Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del PCCh, se han impulsado reformas en. Unificación del mercado de tierras urbanas y rurales. Desarrollo del mercado de productos financieros. Establecimiento de un mecanismo de innovación tecnológica orientado al mercado. La mejora de estos mercados es clave para transformar el modelo de crecimiento económico y fomentar la competitividad e innovación.
Establecimiento de reglas de mercado justas, abiertas y transparentes
Una competencia leal requiere eliminar barreras institucionales y prácticas proteccionistas. Se destacan medidas como: la implementación de listas negativas para el acceso al mercado, criterios uniformes para la inversión nacional y extranjera, facilitación de registros comerciales, reformas al sistema de monitoreo y mecanismos de salida del mercado. Estas acciones permitirán combatir el monopolio, el proteccionismo regional y departamental, y fortalecer un entorno económico equitativo y legal.
Mejoramiento del sistema de formación de precios
El precio de mercado es el principal mecanismo de asignación de recursos; debe reflejar escasez, valor y oferta/demanda de forma eficiente. Se requiere limitar la intervención estatal en precios a sectores estratégicos: servicios públicos básicos y monopolios naturales. Aumentar la transparencia en la fijación de precios públicos. Mercantilizar y estandarizar precios de bienes clave como agua, electricidad, petróleo, gas, transporte y telecomunicaciones. La intervención estatal no debe ser eliminada, sino selectiva, racional y orientada al bienestar colectivo.
Sobre Cómo Desempeñar Mejor el Papel del Gobierno
Cheng Enfu reflexiona sobre la necesidad de fortalecer y optimizar el papel del gobierno en el contexto del socialismo con características chinas, especialmente después de las orientaciones de la Tercera Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del PCCh. Rechaza visiones reduccionistas que proponen limitar el rol estatal bajo la idea de “determinismo del mercado”, y subraya que el gobierno y el mercado deben actuar de manera complementaria y coordinada.
Clarificación conceptual: ni mercado absoluto ni Estado omnipresente. El presidente Xi Jinping afirma que deben coexistir y equilibrarse la “mano invisible” del mercado y la “mano visible” del Estado. No se trata de sustituir el papel del Estado por el mercado, ni viceversa, sino de optimizar las funciones estatales para garantizar eficiencia, equidad y sostenibilidad.
Tres reformas clave en el sistema de control macroeconómico. Reconfiguración de instrumentos de política macroeconómica: Mayor protagonismo de la política monetaria sobre la fiscal. Mayor enfoque en la estrategia de desarrollo nacional como guía del crecimiento económico. Mejora del sistema de evaluación de gobiernos locales: Sustitución de criterios centrados solo en el PIB por indicadores como el uso de recursos, daños ambientales, eficiencia ecológica y capacidad productiva. Participación global más activa: China debe integrarse más eficientemente en la coordinación macroeconómica internacional y promover una gobernanza económica global más equitativa. Funciones centrales del gobierno en la nueva etapa. Regular científicamente las actividades del mercado, evitando la sobrerregulación y los vacíos de gobernanza. Desplegar servicios públicos eficientes en salud, educación, seguridad alimentaria y medicamentos. Fortalecer la planificación estratégica, la formulación de políticas y la supervisión eficaz del mercado. Aplicar reformas administrativas que reduzcan la burocracia y mejoren la eficacia institucional. Optimización de la estructura organizativa del gobierno. Establecer departamentos gubernamentales más grandes y funcionales, con menor cantidad y mayor coordinación. Reducir el número de organismos directamente subordinados al Consejo de Estado. Promover el modelo de asignación externa del personal y aplicar criterios estrictos de desempeño, recompensa y sanción. Combatir el departamentalismo y la burocracia, fomentando una gestión pública centrada en el servicio al pueblo. Crítica al desequilibrio en la intervención estatal y fiscal. Economistas como Samuelson y Stiglitz destacan la importancia de encontrar un camino intermedio entre Estado y mercado. Stiglitz subraya que en China el mercado actúa fuertemente, mientras que el Estado interviene poco en temas clave como la imposición sobre el capital, lo cual acentúa la desigualdad.
Sobre los Roles Complementarios del Mercado y el Gobierno
Para abordar esta relación, Cheng Enfu formula la pregunta siguiente. ¿Los roles y funciones del mercado y del gobierno constituyen una relación de oposición o de equilibrio?
No. Son modos y mecanismos de regulación económica que no operan exactamente en el mismo nivel y ámbito. En resumen, en el futuro debemos ver al mercado jugar su papel decisivo y al gobierno desempeñar su función más eficazmente, de modo que ambos se complementen como un todo orgánico, en lugar de tener una relación diametralmente opuesta. Es necesario utilizar el papel regulador excepcional del mercado para suprimir las deficiencias de la “regulación gubernamental”, y también debemos utilizar el papel regulador excepcional del gobierno para corregir las deficiencias de la “regulación del mercado”. Por ello, debemos formar un mercado más grande, más fuerte y eficiente y un gobierno más fuerte y efectivo, donde ambos asumirán roles más importantes. Esto no sólo ayudará al Estado socialista a desempeñar su papel regulador de forma beneficiosa, sino que al mismo tiempo evitará caer en la trampa del neoliberalismo a través del diseño de alto nivel y evitará los riesgos de crisis financieras y económicas.
Lo que argumentamos aquí, dice Cheng Enfu, es fundamentalmente diferente de lo que sostienen los defensores del neoliberalismo interno, es decir, su argumento de la llamada “China como una economía semicomandada”, y también diferente de su teoría del “determinismo de mercado”. También se diferencia del llamado “sistema de economía de mercado moderna”, que propugna un mecanismo de mercado competitivo sin regulación gubernamental. Por tanto, se distingue de la propuesta de reforma basada en el fundamentalismo de mercado, que ensalza la “omnipotencia del mercado” y rechaza el necesario control macroeconómico y la regulación microeconómica por parte del gobierno, y es fuertemente criticada por varios keynesianos.
A Manera de Síntesis,
Características del Socialismo con Características Chinas
Es un modelo económico mixto con hegemonía estatal. Combina propiedad pública como pilar principal con formas de propiedad privadas y colectivas, dentro de un sistema de economía de mercado socialista.
Complementariedad mercado–Estado. El mercado desempeña un papel decisivo en la asignación de recursos a corto plazo, mientras que el gobierno cumple funciones estratégicas y redistributivas.
Articulación dialéctica entre planificación y competencia. El sistema busca equilibrar la ley del valor con la planificación nacional, aplicando ajustes macro y microeconómicos desde el Estado.
Enfoque gradualista y experimental. Se desarrolla bajo el principio de “cruzar el río palpando las piedras”, adaptando reformas a las condiciones concretas del país.
Prioridad de sectores estratégicos y bienes públicos. El gobierno lidera áreas como educación, salud, cultura, infraestructura, defensa y protección ambiental, por su valor social e ideológico.
Sistema de macrocontrol activo y regulador. A través de instrumentos fiscales, monetarios y normativos, el Estado orienta el desarrollo, corrige fallas del mercado y planifica a largo plazo.
Fortalezas del modelo
Crecimiento sostenido. Desde 1992, el PIB chino ha mantenido tasas superiores al 9% anual, consolidando a China como una potencia económica global.
Adaptabilidad institucional. Ha logrado reformas estructurales profundas sin colapsar el régimen político ni la estabilidad económica.
Capacidad de planificación estratégica. El Estado conserva el liderazgo en sectores clave, lo que permite enfrentar crisis, sostener inversión pública y orientar la innovación.
Reducción de la pobreza masiva. El modelo ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza extrema, superando metas del desarrollo humano.
Promoción de la innovación tecnológica. Inversión sostenida en investigación, desarrollo y digitalización, especialmente en sectores como telecomunicaciones, energía y transporte.
Debilidades estructurales
Desigualdades regionales y sociales. El rápido crecimiento ha generado polarización entre ricos y pobres (efecto Mateo) y grandes disparidades territoriales.
Fragmentación del mercado interno. El proteccionismo local y departamental impide la integración eficiente de los mercados de factores.
Fallas del mercado no resueltas. Persisten crisis inmobiliarias, especulación financiera, altos precios de bienes esenciales, y degradación ambiental.
Ineficiencias estatales. La burocracia, falta de coordinación interinstitucional, y decisiones políticas subjetivas debilitan la eficacia del ajuste gubernamental.
Exceso de capacidad productiva. En sectores como el acero, carbón y bienes raíces, la sobreinversión ha generado burbujas e ineficiencia estructural.
Desafíos actuales y futuros
Modernizar el sistema de mercado. Mejorar el mercado de factores (tierra, capital, trabajo, tecnología). Establecer reglas transparentes y justas de competencia. Limitar la intervención estatal a sectores estratégicos y promover la eficiencia de precios.
Reformar la estructura gubernamental. Reducción de agencias redundantes y personal excesivo. Fortalecer la supervisión, evaluación y eficiencia en todos los niveles.
Fortalecer el papel redistributivo del Estado. Reequilibrar la distribución primaria y secundaria para reducir desigualdades. Aumentar los impuestos al capital y garantizar el bienestar colectivo.
Aumentar la coordinación global. Participar activamente en la gobernanza económica internacional para redefinir estructuras de poder global.
Evitar los extremos del neoliberalismo. Rechazar el fundamentalismo de mercado y la desregulación total. Sostener la economía pública como base del modelo socialista.
El socialismo con características chinas representa un modelo híbrido, pragmático y evolutivo, que ha demostrado capacidad para combinar crecimiento, estabilidad y liderazgo estatal. Su viabilidad descansa en la complementariedad estratégica entre el mercado y el gobierno, y en su capacidad de ajuste estructural constante. No obstante, para preservar su legitimidad y sostenibilidad a largo plazo, debe profundizar reformas institucionales, reducir desigualdades y garantizar la justicia social, sin ceder a los dogmas del neoliberalismo ni a los riesgos de ineficiencia burocrática.
Referencia
Enfu, C. (2025, mayo 23). Economia socialista contemporânea na China -. A Terra é Redonda. https://aterraeredonda.com.br/economia-socialista-contemporanea-na-china/


